Bluna Balloon Studio, fundada por la periodista y emprendedora malagueña Natascha Martínez, celebra más de dos décadas transformando espacios y creando experiencias visuales para algunas de las marcas más reconocidas del mercado. Porsche, Sephora, Ferrari, Lindt, Flying Tiger, Elizabeth Arden y algunas productoras de cine, han confiado en el trabajo de Bluna Balloon.
Lo que hace veinte años parecía una idea poco convencional se ha convertido en una historia de emprendimiento, creatividad e innovación. Su fundadora es actualmente un referente en la creación de experiencias visuales para eventos corporativos, inauguraciones, bodas de lujo y acciones de marketing experiencial.
Detrás de este proyecto está la malagueña Natascha, periodista de formación y emprendedora por vocación, que decidió apostar por un sector prácticamente inexistente en España, cuando inició su actividad en 2004. Con el paso de los años, la empresa ha evolucionado, desde los regalos y sorpresas con globos, hasta convertirse en un estudio creativo especializado en instalaciones de gran impacto visual.
Actualmente, Bluna Balloon Studio, desarrolla proyectos para marcas nacionales e internacionales, diseñando decoraciones para aperturas comerciales, presentaciones de productos, eventos corporativos y celebraciones privadas de alto nivel.
Entre las firmas con las que ha trabajado destacan compañías de sectores tan diversos como la automoción, la cosmética, la moda, el turismo o la industria farmacéutica. Su trayectoria ha llegado incluso al mundo del cine. Bluna participó en la producción de la película española “Como Dios manda”, aportando elementos decorativos para varias escenas del largometraje.
La empresa, con sede en Málaga, desarrolla proyectos en toda España y se ha especializado en instalaciones de gran formato, decoraciones inmersivas y montajes diseñados para provocar el llamado “efecto wow”.
A lo largo de estos años, la compañía ha sido testigo de la transformación de un sector que ha pasado de trabajar la decoración tradicional a convertirse en una herramienta de comunicación visual para empresas y marcas.
Uno de los hitos más destacados de la trayectoria de la empresa fue su transformación de marca, cuando Atelier Globos pasó a denominarse Bluna Balloon Studio. El cambio respondió a una estrategia de reposicionamiento orientada a reforzar su carácter premium, corporativo y contemporáneo, coincidiendo además con el vigésimo aniversario de la empresa.
Además de su actividad profesional, Bluna se ha convertido en una marca con una fuerte presencia digital, compartiendo contenido sobre decoración, creatividad y organización de eventos. Acercando así al público todo el trabajo que existe detrás de los grandes montajes que habitualmente se realizan para marcas, hoteles, centros comerciales y espacios exclusivos de la Costa del Sol.
Entre los proyectos más innovadores desarrollados por esta empresaria malagueña, destaca su exclusiva cabina espejada, inspirada en el Summit de Nueva York. Se trata de una estructura de gran formato, revestida con auténtico material espejado que se ha convertido en uno de los elementos más demandados para eventos corporativos y celebraciones premium. Con más de tres metros de longitud y un complejo sistema de montaje, esta espectacular estructura, transforma cualquier espacio en un punto de atracción donde los asistentes se fotografían, generan contenido para redes sociales y convierten el evento en una experiencia inolvidable.
“Ya no se trata únicamente de decorar. Las marcas buscan crear espacios que la gente quiera fotografiar, compartir y recordar. La decoración ha pasado a formar parte de la experiencia del cliente”, explica Natascha Martínez.
La cabina espejada representa precisamente esa filosofía que ha acompañado a Bluna durante todos estos años: transformar espacios ordinarios en escenarios exclusivos que generen emoción, conversación y recuerdo.
En una época en la que cada evento compite por captar la atención del público y de las redes sociales, Bluna Balloon Studio continúa demostrando que la creatividad sigue siendo el mejor elemento diferenciador. Y que, a veces, un globo puede ser el comienzo de una experiencia imposible de olvidar.