Factura electrónica, VeriFactu y control horario: el triple cambio que obligará a miles de empresas a transformar su gestión en 2026.
Las pequeñas y medianas empresas en España afrontan este año uno de los mayores cambios en su gestión administrativa de los últimos años. La entrada en vigor de nuevas normativas está obligando a replantear procesos internos que, en muchos casos, llevaban años funcionando sin grandes modificaciones.
Medidas como la Ley Crea y Crece, junto con la implantación de sistemas como VeriFactu o el refuerzo del Registro horario digital, están configurando un nuevo escenario donde la trazabilidad, el control y la digitalización dejan de ser opcionales.
Una realidad preocupante: muchas pymes no están preparadas
A pesar de la cercanía de estos cambios, la realidad del tejido empresarial muestra una brecha importante.
Según estimaciones del sector tecnológico:
Más del 60% de las pymes siguen utilizando herramientas no integradas.
Cerca del 40% reconoce no tener claro cómo adaptarse a los nuevos requisitos.
Muchas empresas continúan trabajando con procesos manuales o sistemas desconectados.
Este desfase supone un riesgo real: desde errores en la gestión hasta posibles sanciones por incumplimiento.
El reto no es la ley, sino cómo adaptarse
Más allá de la obligación normativa, el verdadero desafío está en cómo las empresas integran estos cambios en su operativa diaria sin perder eficiencia.
Adaptarse implica:
Cambiar la forma de emitir y registrar facturas.
Garantizar la integridad y trazabilidad de los datos.
Integrar departamentos que tradicionalmente han trabajado de forma independiente.
Prepararse para un entorno de mayor supervisión.
“Muchas empresas piensan que esto se resuelve con una herramienta, pero el problema es más profundo”, explica Javier Tolmo.
“Adaptarse implica revisar procesos internos y contar con un partner que te acompañe, no solo en la implantación, sino también en la evolución posterior.”
De la experiencia real a la solución: el papel de ERTIA
Este escenario no es nuevo para empresas con una larga trayectoria en el desarrollo de software empresarial.
ERTIA Soluciones Informáticas, con sede en la Región de Murcia, lleva más de 20 años trabajando junto a pymes de distintos sectores, desarrollando soluciones de gestión que abarcan desde la facturación y la contabilidad hasta el control horario, la gestión comercial, CRM o la integración con plataformas externas.
Actualmente, la compañía trabaja con cientos de empresas, lo que le permite conocer de primera mano las dificultades reales a las que se enfrentan en su día a día.
“Llevamos años viendo cómo muchas pymes crecen apoyándose en herramientas que no están conectadas entre sí. Cuando llega una exigencia legal como VeriFactu, ese modelo deja de ser viable”, señala Tolmo.
“Por eso nuestro enfoque siempre ha sido global: no se trata de implantar una solución aislada, sino de construir un sistema que acompañe a la empresa en su evolución.”
Soluciones integradas: de la obligación a la oportunidad
Ante este nuevo contexto, el modelo de soluciones integradas está ganando protagonismo frente a herramientas independientes.
En el caso de ERTIA, este enfoque se traduce en un ecosistema de soluciones que permite a las empresas:
Adaptar la facturación a los requisitos de VeriFactu.
Integrar el control horario conforme a la normativa vigente.
Gestionar procesos comerciales, contables y administrativos desde un único entorno.
Automatizar tareas y reducir errores operativos.
Centralizar la información y mejorar la trazabilidad.
Este tipo de plataformas no solo facilitan el cumplimiento legal, sino que permiten a las empresas mejorar su eficiencia y tomar decisiones con mayor información.
Más allá del software: cercanía y acompañamiento
Uno de los factores diferenciales en este proceso es el acompañamiento.
La adaptación a estas normativas no es únicamente técnica, sino también organizativa. Implica cambios en la forma de trabajar, en los procesos internos y en la cultura de la empresa.
“Cada empresa es diferente, y no hay dos implantaciones iguales”, afirma Tolmo.
“Nuestro trabajo no termina cuando se pone en marcha el sistema. Seguimos acompañando al cliente, ayudándole a adaptarse y evolucionar conforme cambian sus necesidades y el entorno legal.”
Un cambio que marcará el futuro de las pymes
Todo apunta a que este proceso es solo el inicio de una transformación más profunda. La tendencia hacia una mayor digitalización, control y supervisión continuará en los próximos años.
Para las pymes, el reto no es solo cumplir con la normativa, sino hacerlo de forma eficiente, apoyándose en herramientas y partners que les permitan avanzar sin fricciones.
“Las empresas que aprovechen ahora para reorganizar su gestión mediante herramientas que aseguran la adaptación continua a la normativa vigente saldrán reforzadas. Las que lo afronten solo como una obligación, tenderán a mantenerse rezagadas frente a los cambios regulatorios, con el consiguiente riesgo de incumplimiento” concluye Tolmo.